Auténtica tarde de verano en Barcelona. A las 19h nos
encontrábamos ya unos pocos fans de Vetusta Morla a las puertas del Poble
Espanyol de Monjuïc esperando a que abrieran, aguantando las altas temperaturas
y la humedad… todo sea para asegurarnos una buena posición para disfrutar del
concierto.
Para quien no conozca el recinto, el Poble Espanyol es como
un museo al aire libre, dentro del cual se encuentran reproducidas a escala
diferentes edificios, calles y plazas representativas de las ciudades
españolas. El escenario para los conciertos se sitúa en la gran plaza del
recinto, la cual nos evoca estar en un concierto de fiesta mayor.
A las 21h, ya bien posicionados, comenzaron los teloneros
(que la que aquí suscribe lo vendría a llamar más bien un 2x1 porque hay gran
calidad en los que acompañaban al plato fuerte de la noche), los gallegos
Eladio y los seres queridos. Nos deleitaron con grandes canciones como “La
cruz”, “Con el corazón en la mano” o “Miss Europa” (tema con una letra, que con
lo que estamos viviendo últimamente está de rabiosa actualidad).
Unos minutos más tarde de las 22h saltaban al escenario
Vetusta Morla, abriendo el concierto con “Los días raros”. Fantástico tema con
el cual ya dejan al respetable con las emociones a flor de piel y con la
certeza de que vale la pena invertir en un concierto para ver a estos señores.
Siguieron temas de su último disco “Mapas”, como “Boca en la tierra” y “Cenas
ajenas”. Pronto dieron paso a tocar temas de su primer disco. “Copenhague” y
“Un día en el mundo” (que da título al citado primer LP), hacen que el público
se venga arriba (más aún) y canten de tal manera que en varias ocasiones los
decibelios de las miles de gargantas allí congregadas sea superior a la
potencia del escenario.
Sigue la noche y llega el momento en el que Pucho da paso a
un invitado al que le pide compartir un tema con ellos. El invitado es Eladio
(cantante del grupo que les ha precedido esa noche) y la canción elegida
“Baldosas amarillas”, canción que nos encanta y más aún cuando vemos que
también emociona a los que están en el escenario.
Sigue la noche con temazo tras temazo, como “Maldita
dulzura”, “En el rio”, “Canción de vuelta”, “Valiente” y “Saharabbey road” con la cual el público nos lo pasamos en
grande con sus coros dirigidos por el maestro de ceremonias.
Llega la hora de los bises y saltan al escenario Guille y
Pucho, guitarra y voz que nos regalarán la deliciosa “Iglús”, una pequeña joya la
cual hace que sus más fieles seguidores la disfruten y la canten con el máximo
respeto.
Para cerrar y por si todavía no habíamos soltado toda la
adrenalina, se arrancan con “La cuadratura del círculo” que nos deja
completamente exhaustos, por la gran energía que desprende tanto el tema en si,
como la manera de interpretarla y vivirla desde el escenario…
En resumen, otro gran concierto de estos chicos, a los
cuales no podemos negar que les tenemos un cariño muy especial. Esperamos no
tardar en volverlos a ver, porque si algo tenemos claro, es que sin ellos,
duele más.
Crónica: Korat Fotos y videos: Korat
Cierto! Yo los vi en bilbao en el BBK Live y estuvieron geniales
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